
Esperando en el supermercado, vi rodar una moneda de cinco centimos. Observé donde caía, la gente pasaba por encíma y nadie se paraba a cogerla....De pronto mi imaginación se fué a cuando era pequeña y bajaba con mis amigos a jugar al patio del colegio que estaba enfrente de casa. A veces en la arena nos encontrabamos una peseta o si teníamos suerte cinco pesetas....muy remotamente hasta una moneda de cien pesetas!!! Recuerdo que con una peseta te comprabas "un chicle de pela" y con cien pesetas eras casi rico....por lo menos lo eras si tenías unos diez años y tu única ambición era comprarte chuches y compartirlas con tus amigos.
Volví a fijarme en esa moneda caida, ahí seguía, nadie la había cogido todavía...justo un niño pasó por encima y la pisó, se quedó al lado y ni siquiera la vió. Ni siquiera miró al suelo.....lo que hubiese hecho con esa moneda en esos días pasados....pero si hasta escarbabamos en la arena por donde solíamos encontrarnos el dinero para ver si teníamos la grandisima suerte de encontrar más....
Siguió pasando gente por encima de la moneda, niños, jovenes, padres, abuelos....la contemplaba y no entendía porqué nadie la recogía.
Sé que cinco centimos hoy en día no valen nada, no te puedes comprar nada con ellos, aparte de que hoy en día todos los niños tienen todas las chucherías y caprichos que quieren, pero después de casi media hora me acerqué y cogí esa moneda.

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